Bajo el lema “Paremos la invasión de plásticos marinos” navegamos la Blue Expedition. La campaña europea de sensibilización que nos hizo navegar en MATER a tres puertos del Cantábrico para visibilizar el problema de los plásticos marinos y movilizar a la ciudadanía y a los agentes marítimos. Una gran oportunidad para hacer lo que más nos motiva, tejer una red cantábrica de agentes y sociedad civil comprometida por el mar.

¿Qué es la Blue Expedition?

La Blue Expedition forma parte del proyecto europeo BluePoint, impulsado por la Diputación Foral de Gipuzkoa, y tiene como objetivo concienciar sobre la contaminación por plásticos marinos y promover una economía azul sostenible.

Durante el mes de octubre, el Barco Museo Ecoactivo MATER se convirtió en aula flotante y punto de encuentro para la ciudadanía, navegando por los puertos de Pasaia, Santander y Avilés con el lema “Paremos la invasión de plásticos marinos”. Una expedición con tres puertos de recalada pero que ha congregado a agentes de diversas localidades, costeras o no, de las tres provincias.

¿Qué hicimos desde MATER durante la Expedition?

A bordo, vivimos días intensos y muy especiales. En cada puerto organizamos actividades abiertas al público: visitas guiadas, talleres familiares, exposiciones, proyecciones, intervenciones artísticas y, sobre todo, recogidas de basuras marinas en el litoral y las zonas portuarias. Fueron jornadas de aprendizaje compartido, donde cada conversación nos recordaba por qué hacemos lo que hacemos: porque proteger el mar es proteger la vida.

¿Por qué importa esta campaña?

  • Porque los plásticos marinos afectan la biodiversidad, la salud humana y la economía costera.
  • Porque la Blue Expedition combina educación, acción directa (recogidas y caracterizaciones) y estrategias de economía circular para convertir residuos en oportunidades.
  • Porque moviliza redes locales (Blue Ambassadors) que pueden mantener y escalar las acciones después del paso del barco. Qué importante es tejer redes entre agentes diversos por un mismo fin, la conservación de nuestro mar.

Una participación ejemplar en cada puerto

La Blue Expedition 2025 destacó también por su gran participación ciudadana y profesional.
A lo largo de las tres escalas —Pasaia, Santander y Avilés— subieron a bordo de MATER más de 2.000 personas, entre visitantes, escolares, familias y agentes implicados en la economía azul.

Durante las mañanas, centenares de escolares se acercaron al barco para descubrir de forma práctica cómo afectan los residuos al medio marino y qué se puede hacer para protegerlo.
Por las tardes, el barco se llenó de familias y paseantes, que participaron en talleres y visitas guiadas, aprendiendo de manera cercana y participativa.

En cifras, la Blue Expedition reunió:

  • 1.937 visitantes
  • 31 agentes locales (entidades, cofradías, ayuntamientos, ONGs y empresas),
  • 73 personas voluntarias que participaron directamente en las recogidas de residuos.

Estos números reflejan no sólo la magnitud de la campaña, sino también el compromiso compartido de todos los agentes implicados. Cada persona que subió a bordo, cada mano que recogió un residuo, y cada conversación mantenida en torno al mar formaron parte del mismo mensaje: el cambio empieza sumando esfuerzos.

Resultados de las recogidas

Durante las tres escalas de la Blue Expedition, la ciudadanía —desde escolares hasta asociaciones y voluntariado local— se volcó con la causa. Entre los puertos de Pasaia, Santander y Avilés, se retiraron más de 129 kilos y 9.000 objetos del entorno portuario y costero.

Cada puerto mostró una realidad distinta del problema:

En Pasaia, las colillas dominaron el recuento, reflejando el impacto de los pequeños residuos cotidianos.

En Santander, destacaron los fragmentos de vidrio y materiales de construcción, señalando la huella urbana sobre la costa.

En Avilés, aparecieron numerosos plásticos, cuerdas y espumas, ligados a la actividad pesquera y portuaria.

Detrás de estos datos está el trabajo constante del equipo MATER, que no solo navegó y coordinó las acciones, sino que también se encargó del seguimiento y análisis de los residuos dentro del proyecto europeo Blue Point.

Más que cifras: comunidad y acción

Pero lo más valioso de esta expedición no son las cifras, sino las personas. En cada puerto encontramos manos dispuestas a ayudar, voces que quieren aprender y corazones que laten al ritmo del mar. Hemos tejido una red cantábrica de agentes y ciudadanía comprometida, una comunidad azul que seguirá impulsando pequeñas acciones con gran impacto.

Y aunque esta Blue Expedition llegue a puerto, sabemos que el viaje no termina aquí. Las basuras marinas y los plásticos en el océano son uno de los mayores retos de nuestro tiempo.
Este ha sido un primer, pero gran paso de MATER en la sensibilización y divulgación fuera de puertos vascos: un recordatorio de que cuando navegamos en comunidad —personas, instituciones y agentes— somos capaces de generar cambios reales.

Seguiremos navegando y sumando esfuerzos hasta que cada ola cuente una historia diferente: la de un mar limpio, vivo y respetado.